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Tercera etapa: aplicación de las lineas conciliares (1986-2000)

Nuevo TemploEn general estos años van a estar marcados por la adaptación a las nuevas realidades sociales y eclesiales. En lo político continua la consolidación del sistema democrático, en lo eclesial es la segunda parte del episcopado de D. Victorio de organización diocesana a la luz de la eclesiología del Vaticano II y las concreciones del nuevo Código de Derecho Canónico (1983), que tienen su momento significativo en la Asamblea Diocesana (1989), y los primeros años del episcopado de D. Francisco Cases con la reorganización diocesana a través de vicarías, en el marco de las celebraciones del 2º Milenio y de los “50 años de vida” de la joven diócesis albaceteña.

En el ámbito parroquial son años de organización, de dotación de las estructuras necesarias de la pastoral: Programaciones, Consejo parroquial de Asuntos Económicos, Consejo parroquial de Pastoral, Grupo de liturgia, actualización de Caritas, etc. Unos primeros años de bastante participación y dinamismo pastoral, con gran preocupación de la presencia en el barrio y en los colegios, y los añosfinales de decaimiento y retraimiento de la acción pastoral, con reducción de la participación y el mantenimiento de las estructuras mínimas para responder a la demanda pastoral. El modelo eclesiológico que va a dominar en el planteamiento pastoral se formulaba así “Deseamos caminar cada vez más, en una línea de Iglesia Pueblo de Dios, comunidad de ministerios, corresponsable, misionera-evangelizadora, y servidora-comprometida en nuestro mundo” (Programación 1984-1985).

Reforma del nuevo temploLa persona destaca del periodo es, sin ninguna duda, D. José Luis, quien en los quince años que permaneció en la parroquia, tres de adscrito y 12 de párroco, fue el alma organizadora y alentadora del desarrollo pastoral que la parroquia adquiere durante esta etapa. Su preparación teológica, sus metodología constante, sus programaciones y revisiones, su preocupación por las personas y las actividades, su trato cercano y cálido, su capacidad de sacrificio y dedicación hicieron que la Parroquia no solo se adecuara a los nuevos tiempos, sino que además fuera clara referencia pastoral.

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